cuenta cómo llegó aquí, se graduó y siguió creciendo
escrito por Dean Luis Reyes


Egresado en producción en el año 1994, actual director de producción en cuanto al Desarrollo de Programas en la Escuela Internacional de Cine y Televisión, Humberto Jiménez Peña llegó a Cuba muy joven, probablemente estaba entre los tres estudiantes más jóvenes, y no tenía ningún vínculo o relación con el cine. Simplemente llegó porque descubrió, cuando terminó la secundaria, que se podía estudiar cine y decidió que justo eso era lo que quería hacer. Supo de la escuela, hizo los exámenes cuando estaba empezando la carrera de periodismo en Nicaragua, ganó la beca y vino para Cuba. En esta entrevista cuenta lo que pasó antes y después de su encuentro con la EICTV.



¿Qué camino escogiste para llegar a la Escuela?

"Supe de la Escuela en 1991, cuando salía de la secundaria, lo que en Cuba llaman preuniversitario. Salí con 17 años y quise hacer el examen de la Escuela pero no me dejaron, porque la edad mínima era 18 en esa época. Tuve que esperar un año, pero ese año lo viví en Brasil. Yo no sabía que en Nicaragua podía hacer el examen, no sabía que era tan internacional la Escuela, pero descubrí que sí. Vi la convocatoria por el periódico, me enteré, hice el examen y pasé. Aquí en Cuba estudié dos años y tuve mi primer contacto con el cine latinoamericano y con el cine diferente de Hollywood. Fue entonces cuando me enteré que se hacía cine en muchos países, y que se hacían muchos tipos de cine, de películas.

"Cuando salí de estudiar cine fue que realmente confirmé mi vocación. Llegué a Nicaragua con la idea de hacer cine, pero tampoco sabia nada del cine nicaragüense, de lo que se había hecho antes, no tenía ninguna referencia. Entonces, a través del estudio y de la lectura de libros de historia, y luego de ver películas nicaragüenses, supe que en los años ochenta fue Nicaragua el país donde se creó una mini industria de cine en Centroamérica, y fue el país donde más se produjo cine en los años 80, pero cuando vuelvo ya no existía cine en Nicaragua, había desaparecido completamente. En marzo o abril del 95 se cierra completamente el Instituto de Cine Nicaragüense, pero desde el 90 ya estaba agonizando con el cambio de gobierno, porque cuando los sandinistas perdieron el poder, el nuevo gobierno quitó todo el apoyo que tenía la cultura, y el cine era uno de los privilegiados.

"El apoyo del gobierno era directo para hacer las películas, documentales, noticieros, y todo eso se retiró con el nuevo gobierno y al final fue decreciendo, decreciendo hasta que en el 95 no había ya presupuesto para trabajar y cerró todo. Entonces yo llegué en el 94 a buscar trabajo en el Instituto de Cine, y me doy cuenta de que no hay nada. Lo que era la instalación del Instituto de Cine, el único estudio de cine que había en Nicaragua, relativamente grande, estaba hecho un desastre. En la bodega, el almacén, habían cámaras de cine tiradas, me enseñaron cámaras rusas de 35 que los nicaragüenses nunca usaron, que no querían usarlas porque eran rusas, y se quedaron ahí entre el moho, la lluvia, la humedad, destruidas totalmente. Cuando yo regresé de la escuela todo estaba en estado de total abandono. Y el cine funcionaba con sólo cuatro personas: un director, un gerente administrativo, una secretaria recepcionista y un cuidador. Solo cuatro personas cuando en los años ochenta llegaron a trabajar como trescientas personas en ese lugar".

¿Y qué se hizo de los profesionales, de los técnicos que se formaron?

"Cuando los sandinistas perdieron las elecciones, la mayoría de los cineastas eran sandinistas y empleados del Estado. Muchos de ellos tenían convicciones serias y otros eran interesados del momento, y otros simplemente se desencantaron y lo que sucedió fue como las ratas en un barco que está naufragando. Todo el mundo se fue. En Nicaragua se quedaron como diez o quince personas vinculadas al cine nacional, de los trescientos y tantos que antes trabajaban. Esos fueron los que se quedaron haciendo cine y son los que siguen haciendo cine hoy en día. Todos los demás se fueron del país temiendo represalias políticas, otros han ido regresando a Nicaragua pero se desvincularon completamente del cine, y una tercera parte se quedó en Nicaragua pero también se desvinculó del cine, porque se desencantó.

"El principal director de cine durante casi todos los años ochenta, Ramiro Lacayo, también director de la única película casi cien por ciento nicaragüense, que es El espectro de la guerra, coproducción con Cuba y España, dirigió en el 89 varios cortos de ficción y documentales y fue director de Incine durante los diez años sandinistas. Él se retiró a su casa. Y como era alguien de familia adinerada, después el nuevo gobierno le devolvió las propiedades que los sandinistas le habían confiscado a su familia, que aunque se las habían confiscado, él se quedó trabajando con la revolución. Él se retiró y no volvió a hacer cine, se convirtió en pintor, ahora él pinta y expone. Así, la mayoría de los cineastas..."



¿Y qué hiciste en ese panorama?



"En ese momento me pasó un poco la depresión por la EICTV, que le pasa a la mayoría. Pero en aquella época nos pasaba más que ahora, porque ahora el tema de la tecnología se mete más rápido. Yo creo que las primeras cinco ó seis generaciones de la escuela, cuando regresábamos a nuestros países, estábamos con la idea de hacer cine. Mi idea era llegar a Nicaragua y hacer películas, y convertirme en productor, escribir guiones, tal vez en el futuro hacerme director, qué sé yo. Incluso deseché la posibilidad de conseguir una beca aquí, porque salí de la escuela con la idea de levantar cine en mi país y no en un tercer país, ni siquiera en Cuba. Conmigo se añadía la mala suerte de que llegué allá y no encontré a nadie, y tampoco encontré trabajo".



¿Tú eras el primer egresado nicaragüense?



"No, yo era el quinto de Nicaragua, pero en la primera generación entraron dos o tres y no se graduó ninguno. Luego entraron dos y se graduaron. Uno de ellos, Leonel López Salgado, fue quien hizo Rincón de San Lázaro, uno de los buenos trabajos que se han hecho aquí en la Escuela, trabajó en Incine en la última etapa. Él incluso fue quien me hizo el examen a mí. Llegó a ser vicedirector de Incine en la última etapa, y estaba decepcionado con lo que sucedía en Nicaragua, y no encontró perspectiva de trabajo en el futuro y se fue a los Estados Unidos. Me lo encontré hace unos años y me dijo que está trabajando en el servicio público de la municipalidad de Los Angeles, pero escribiendo guiones para la televisión pública. Está trabajando en el medio, pero en cosas de canales locales en el área de California. El tiene idea de volver a Nicaragua, tiene un guión muy bueno sobre un músico nicaragüense, me pidió que le ayudara a buscar financiamiento y estoy tratando de buscarle, porque es un buen guión.

"Otro que hizo dirección es Javier Berríos. Él nunca más hizo nada en Nicaragua relacionado con el cine, sobre todo porque su temática es lo gay, y Nicaragua es muy machista. Probablemente en México, Argentina, en España, tendría su público. En la Escuela todos los ejercicios que hizo eran sobre la temática gay, él me dice que quiere hacer una película, pero gay, y no sé dónde se pueda conseguir financiamiento allá para eso. Se ha dedicado a hacer foto fija y vive de eso.

"Después, en la tercera generación estuvo Leonel López, quien trabajó en una época en un canal de televisión. Después hizo un programa cultural en la televisión, y fue uno de los que me ayudó cuando yo regresé, y yo le ayudé a hacer la producción de varios programas. Se llamaba Revista Cultural Espacios, y lo tuvimos que cerrar por falta de financiamiento. Entonces él trabajaba en el Instituto de Historia de Nicaragua, uno de los pocos lugares donde existe un archivo audiovisual en video de los años ochenta, y él organizaba los archivos de esa biblioteca. Estando allí consiguió una beca para ir a Estados Unidos para hacer un doctorado en Historia del Arte. Ahora regresó y está trabajando como investigador del Instituto de Historia de Nicaragua, pero no ya en el área de video, sino de investigación.

"Tal vez yo soy el único que estudió aquí en la Escuela que está trabajando el cine y video en Nicaragua, porque la muchacha que estudió conmigo, Lorna Dickson, regresó y trabajó un par de años en un programa humorístico de la televisión nicaragüense, como fotógrafa y haciendo documentales institucionales, y después se ganó una beca del Instituto de Cooperación Iberoamericana de España, se fue a España por cuatro meses y se quedó viviendo allá. Se casó y está viviendo allá, me dicen que está trabajando como fotógrafa en la universidad.

¿Lograste trabajar en tu país en el área audiovisual?

"Yo llegué y fui a buscar trabajo en la televisión. Yo no conocía a nadie, ni siquiera me dejaban entrar a dejar mi currículo. No conseguí trabajo y luego de un año trabajé en ese programa que te dije, en dos videos clips, y así me pasé como año y medio. Volví a estudiar periodismo, pero en realidad lo que me gustaba era el cine. A fines del año 95, Kenneth Loach fue a hacer una película en Nicaragua, entonces fui a buscar trabajo allí y me aceptaron el currículum y me llamaron, y fui a trabajar como tercer asistente de dirección. Ahí trabajaron casi todos los que hacían cine en Nicaragua y ahí fue que por fin conocí a los demás, trabajé como cinco semanas y fue el único rodaje cien por ciento profesional en que logré participar en aquella época. Todo funcionaba a la perfección, era un equipo que la mitad era español y la otra mitad inglés.

"De ahí fui a Bolivia, no hice nada y me quedé por toda Suramérica flotando, haciendo pequeños oficios, porque no tenía dinero para regresar a Nicaragua. Volví a Brasil y estando allí contacté casualmente con Carlos Lacerda, que fue profesor de producción en la Escuela, y estaba haciendo una película. Él me contrató para trabajar como asistente de dirección durante cinco semanas. Volví a mi vida de judío errante por toda Suramérica y regresé a Nicaragua en el año 97. Al año siguiente empecé a trabajar como guionista, en ese tiempo pasé por Cuba y trabajé con Fernando Pérez, como co-guionista en La vida es silbar.

"Luego, en Nicaragua empecé a trabajar en documentales institucionales. Era un país acabado de salir de la guerra y muy pobre, aunque varias ONGs y organismos de cooperación institucional, europeos sobre todo, hacían numerosos documentales sobre la situación de pobreza en Nicaragua. Todo giraba sobre lo mismo: la pobreza, la pobreza... y en realidad los que hacemos cine allá vivimos de eso, ni siquiera de la publicidad. Después me enteré que la mayoría de la gente que se quedó trabajando en los años 90 se metió en el documental y dejaron la ficción. Lo único que se hizo en cine fue un documental, pues todo lo demás era UMatic y Betacam. En esa época se formaron como tres grupos de producción: Camila Film, Luna film y Alba film, compuesto por gente que trabajaba el documental. Yo no pude integrarme en ninguno de los tres grupos porque yo lo que hago es producir o escribir guiones, y esas cosas las hacían los mismos directores para abaratar los costos de la producción.

"En los años noventa se han hecho muchos documentales de autor, y son buenos proyectos, a mí me parecen muy buenos y han ganado muchos premios. Nada de cine de ficción y narrativo. Lo último que se hizo fue en el 93, un corto de ficción que lo dirigió Frank Pineda, Muerto de miedo; después en el 98 se hizo el último corto de ficción, en cine, que yo hice la producción, y lo dirigió esta gente de Luna film que son dos mujeres documentalistas. Es lo último que se hizo en cine y desde entonces no se ha hecho nada. Yo me dediqué a partir del 98 a trabajar como guionista de documentales institucionales, directamente vinculados a agencias de publicidad y a productores, y empecé a trabajar como productor y también director, en publicidad, sobre todo en Costa Rica, porque Costa Rica domina toda la producción publicitaria de Centroamérica. Allí se hacen todos los comerciales, incluso para América Latina, los de Coca Cola, Nike, etc., y entonces ellos van a filmar mucho a Nicaragua y filman mucho en 35 y así fui conectándome. Llo que yo he hecho en cine lo que he hecho en Costa Rica. Es el país que probablemente se ha hecho más cine, ya sea fílmico o en video, lo que más se ha hecho son cortos de ficción.



¿En cuántos proyectos y países de Centroamérica tú has trabajado?



Yo he trabajado en Guatemala, en una campaña publicitaria. Een largo de ficción trabajé en Costa Rica y El Salvador. En Costa Rica trabajé en un largometraje de ficción como asistente de dirección, que se llama Mujeres apasionadas, que es el primer largometraje dirigido por una mujer centroamericana. Trabajé en otros dos largos, El camino, con varios egresados y el otro fue El rey del chachachá, de Vicente Ferraz, también con egresados. En El Salvador, no se ha filmado un proyecto que yo escribí, un guión de largometraje en cuya producción estoy trabajando. Se llama Catorce abriles locos, y trata sobre las pandillas juveniles de El Salvador, que lo dirigiría Noé Valladares, un cineasta salvadoreño.



¿Has ido descubriendo tu lugar y tu oficio en el cine o siempre te has visto presionado por las circunstancias?



En realidad lo del guionista... yo actualmente trabajo como productor y guionista, porque el asistente de dirección está más vinculado a la producción que a la dirección como tal. No me molesta porque a mí me gusta mucho, mucho más que la producción, que es muy trabajosa con la escasez de recursos que hay en Nicaragua. En realidad el productor en ese tipo de contexto se limita casi a ser un productor de campo, casi no se hace el trabajo de producción ejecutiva, porque eso lo hacen casi siempre los dueños de las empresas que nos contratan, por eso todo mi trabajo de producción yo lo estoy casi llevando en proyectos personales como éste de El Salvador. Ahí yo sí soy el productor y estoy buscando financiamiento. Obviamente no lo he podido llevar a buen puerto todavía, pero aspiro a que en algún momento lo pueda lograr.



"En realidad a mí me gusta escribir, desde que estaba en la escuela. Entonces yo me he ofrecido como guionista y me han ofrecido trabajo y lo he hecho bien, y eso me ha significado nuevos trabajos. De repente en Nicaragua, un país donde no se hace cine, y en Centroamérica, me tocó un año, en el 2001, cuando yo trabajé como guionista única y exclusivamente. Escribí tres guiones de largometraje y me pagaron por eso, aunque al final no se hicieron, pero me pagaron. Uno de esos proyectos fue este trabajo en El Salvador, fui allá, lo escribí y después me gustó tanto lo que hice que decidí ser el productor. Me ofrecí al director, me gasté dinero buscando financiamiento y todavía no lo hemos conseguido. El otro es un proyecto en Costa Rica, que no se va a hacer porque el director falleció, un gran amigo mío, y al final dio por inconcluso ese guión, pero me pagó por hacerlo y a los meses falleció de cáncer. El otro proyecto fue una película de la cual me retiraron de los créditos por un problema que tuve con el director, en realidad yo escribí la primera parte y al final me acreditaron como consultor de guión.



Entonces, puede decirse que has logrado trabajar en el cine centroamericano....



"Para mí la única manera de hacer cine en Centroamérica tiene que ver con el hecho de considerar la región centroamericana como un todo, como una región que perteneciera a un solo país, porque veo que la mayoría de los países con excepción de Costa Rica, tal vez, son muy pobres, muy pequeños y muy atrasados culturalmente, y en la medida en que nos juntemos los técnicos y la fuerza de varios países creo que podemos hacer más y mejor cine. Casa Comal tiene una experiencia muy exitosa que le ha permitido hacer dos, tres o cuatro películas; han hecho un festival que aglutina un poco a los creadores centroamericanos, y después de Casa Comal está surgiendo a Cinergia que también está ayudando a eso, pero ese intercambio existe más a nivel de egresados de la Escuela, porque en realidad Casa Comal ha llamado a trabajar a egresados. Los profesionales que tienen más experiencia en el medio trabajan un poco aislados, con su gente, en su país, con gente fuera de la región centroamericana. Por eso nosotros llamamos entre nosotros. Ahora mismo yo trabajé como productor de DocTV de Costa Rica. El director es Julio Medina, egresado, y me llamó a mí porque confíaba en mí. A su vez yo contraté a Paolo Hasbún y entre los productores, contraté a Frank Rodríguez, egresado, y el editor fue un egresado español, y al final todos llamamos gente de la Escuela en cada proyecto. A nivel de egresados de la escuela de cine eso se está haciendo cada vez más fuerte.



Detrás de la perspectiva de realizadores jóvenes está el interés por un lado de hacer historias que son muy candentes, del presente, pero por otro lado también se relee la historia de Centroamérica de los últimos veinte años...



"En la mayoría de los países hay un interés por una temática histórico social. Yo la tengo, muchos en Nicaragua también. Se pensaba hacer una película de ficción, el primer largo desde el 89, se llama La Yuma, la dirige una francesa, y acaba de ganar en Ibermedia, pero no por Nicaragua, porque no participa, sino por socios de la directora en México y España. Ellos entregaron su proyecto y ganaron Ibermedia. En Centroamérica hay una predilección por la historia social, en Costa Rica no, porque pasa algo que tiene que ver con el desarrollo y el carácter de ellos, que son un poco apáticos, un poco indiferentes, aunque ahora están peleando por el TLC. Ellos tienen más cine en relación con otros países, sin embargo no tienen historia que contar, porque ellos tienen una mentalidad dirigida a la industria, sobre todo a copiar la industria norteamericana.



¿Con el cambio de gobierno hay nuevas perspectivas? ¿Se está hablando de una ley de cine, de reactivar el instituto, de algo que sea al menos promisorio...?



"Todavía no lo han dicho en el caso del cine. La mujer de Daniel Ortega es una poetisa y tiene un cargo de comunicación. Ella fue una de las principales impulsoras de la cultura en el gobierno sandinista. Desde la sombra ella ayudó a que se hicieran cosas en Nicaragua. Entonces todo el mundo espera que la cultura se reactive en este gobierno, lo único que todavía no se ha visto, pero sí hay perspectivas porque antes de que entrara el gobierno ya se había hecho una ley de cine, lo que no estaba aprobada. La hicieron unos pocos, entre ellos yo, que ayudé porque hay una asociación de cineastas nicaragüense de la cual llegué a ser vicepresidente, en el 2002 ó 2003. En esa época conseguimos financiamiento para hacer una ley de cine en Nicaragua y la llevamos a la asamblea, pero se estancó hasta ahora".



FILMOGRAFIA (Incompleta):



-Guionista: La vida es silbar (Cuba, 110 min., 35mm, color). Dirigida por Fernando Pérez. Guión ganador del Hubert Bals Fund y premio NHK al mejor guión por el Sundance Institute. Película ganadora de más de 17 premios internacionales.

-Guionista: El Sueco. Proyecto de largometraje de ficción, escrito con el financiamiento del Hubert Bals Fund, del Festival Internacional de Cine de Rotterdam.

-Guionista: Catorce Abriles Locos (El Salvador, Fic., 90 min.). Proyecto de largometraje de ficción en búsqueda de financiamiento. Será dirigido por Noé Valladares.

-Guionista y asistente de dirección: En el Camino (Costa Rica, Ric., 90 min.) Largometraje de ficción dirigido por Ishtar Yasin. En PostProducción.

-Guionista: SolariXXX (Cuba, Fic., 26 min., Betacam SP, color) Dirigido por Jorge Molina.

-Guionista: Managua y Granada (España, Documentales, 42 min. cada uno, Betacam Digital) Proyecto desarrollado por Televisión Española y Vía Digital.

-Guionista: Entre minas (Nicaragua, doc. 27 minutos, Betacam SP). Dirigido por Belkis Ramírez.

-Guionista: Víctimas del huracán Mitch (Nicaragua, Fic., 27 min., Betacam SP)

Proyecto desarrollado por la John Hopkins University de Nicaragua.

-Consultor de guión: Caribe (Costa Rica, Fic., 90 min.) Dirigido por Esteban Ramírez.

-Asistente de dirección: For All-El Trampolin de la víctoria. (Brasil, 1997, fic., 120 min., 35mm) Dirigido por Luiz Carlos Lacerda y Buza Ferraz.

-Asistente de dirección: Carla´s Song (Inglaterra/Alemania/España, 1997, Fic., 126 min., 35mm) Dirigido por Ken Loach.

-Asistente de dirección: Mujeres Apasionadas (Costa Rica, 2002, Fic., 100 min., DVCam, color) Dirigido por Mauren Jiménez.

-Asistente de dirección: El Rey del Cha, Cha, Cha (Costa Rica-Brasil, Fic., 90 min.) Largometraje de ficción dirigido por Vicente Ferraz e Isabel Martínez. En PostProducción.

-Asistente de dirección: Once Rosas (Costa Rica, 2001, Fic., 22 min., 35 mm). Dirigido por Esteban Ramírez.

-Productor general: Amores (Cuba, 1994, Fic., 110 min., 35mm, color) Largometraje dirigido por cuatro alumnos de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, como tesis final de fin de curso.

-Director de producción: Querido Camilo (Costa Rica, 52 min., HDV) Documental dirigido por Julio Molina y Daniel Ross representante de Costa Rica en el programa DOC TV IBEROAMERICA.

-Productor ejecutivo: El Patio de mi Casa (Cuba, 2007, Ficción, 12´40", DVCam, color) Dirigido por Patricia Ramos Hernández.

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